Fabián Severo

Fabián Severo

7 nov. 2013

Fabián Severo y la diglosia exacerbada. “Antes, / eu quiría ser uruguaio, / agora, /quiero ser daquí”

Fabián Severo y la diglosia exacerbada. “Antes, / eu quiría ser uruguaio, / agora, /quiero ser daquí”

Al contrario de lo que propone Chito de Mello en su poética del misturado como reivindicación explícita y ruidosa de una lenguaje y una cultura fronteriza, impregnada de humor y de autoestima, la poética de Fabián Severo se ciñe a un discurso escrituralmente “aportuñolizado”, que representa el extrañamiento del hablante frente a su propia lengua materna. El portuñol (denominación que prefiere Severo para designar al portugués del Uruguay representado en su poesía) que vemos en sus dos poemarios,
 Noite nu Norte (2010) y Viento de Nadie (2013), poetiza un sentimiento de dolor y vacío provocado por la vida en la frontera, que nos remite constantemente a la idea de “herida colonial” trabajada por Mignolo (2007) y ya nombrada anteriormente. El yo poemático de ambos libros expone implícitamente un sentimiento de exilio cultural y existencial, que se traslada al acto mismo de escritura, que se realiza como una necesidad de sacar a luz un pasado soterrado, ocultado por capas de aculturación sureña y desde el lugar mismo de la cultura oficial. La vida en frontera es vista también como un exilio, un exilio en su propia tierra.

Fabián Severo (1981) es un poeta nacido en Artigas, pero que reside actualmente en Montevideo. Es profesor de Lengua y Literatura, egresado del CeRP del Norte (Rivera) y coordinador de talleres de lectura y escritura en la capital del país. Probablemente la formación intelectual de este hablante del portuñol como lengua materna, haya intensificado su visión diglósica de la realidad, cuya toma de conciencia de su propio origen conllevó al acto de escritura que tuvo como consecuencia la publicación de los dos libros arriba nombrados, la obtención de un Morosoli y la decisión de ser escritor.

Para abrir el camino a la reflexión acerca de la escritura fronteriza de Fabián Severo, considero interesante comenzar con una visión desde la recepción de estos poemas en el público montevideano, en la opinión de otro poeta, una especie de “lector ideal”, que abre el libro Noite nu Norte (2010):


Es un libro concebido en portuñol. Me rechina, me molesta y aún así, es un texto que me fascina (Etchemendi 2010: 5).

No conozco la frontera y este libro habla de ella, está construido por ella. Ahora tampoco la conozco pero me duele (Etchemendi 2010: 5).

El autor se ocupa de definir, de nominar las cosas como si estas tuviesen nombre por primera vez (Etchemendi 2010: 6).

El primer poema es la puerta de entrada a un lugar de ensueño, a un peligro latente. Lugar de indefinición, de no pertenencia, en suma, es la entrada a un mundo mitológico (Etchemendi 2010: 6).

Estos conceptos elaborados por Etchemendi, además de mostrar el extrañamiento ante una realidad totalmente desconocida y que se encuentra en el mismo “paisito” concebido como homogéneo; esa visión del otro confiere al libro un tono de literatura atávica, de inicio de los tiempos, un plano mitológico que comenzó a ser desenterrado por medio de la escritura. En este primer libro esta escritura da cuenta de una necesidad de recordar, de resignificar “lo que soy”. En un intento de caracterizar la escritura realizada por Severo en Noite nu Norte ,Behares (2010) afirma que en ese libro se hacen presentes la “artiguensidad” y “portuñolidad” de Severo, constituyéndose en una “poética artíguense” (Behares 2010: 10). Rescata los tres procedimientos a partir de los cuales “se intenta pasar de la oralidad a la escritura en cualquier lengua, dialecto o variedad lingüística”: la trascripción, la traducción y la transliteración, siendo este último el procedimiento observado en la escritura de Severo (Behares 2010: 11-13). Transliterar sería “[apoyarse] en la letra o en el texto para hacer del habla otro totalmente otro, pero que sin embargo no puede dejar de responder al mismo que lo origina” (Beahres 2010: 12). Esto podría considerarse el nudo de la cuestión en la escritura de Severo.

En el caso de Viento de Nadie (2013), “o portunhol [é o] do coração de FabiánSevero” (García Schlee 2013: 7). El motivo central deja de ser la necesidad del recuerdo, introduciéndose en este libro el sentimiento de soledad, elaborando una poética más intimista, diría más lírica. En este caso, y a diferencia de su primer libro, el portuñol se configura como un lenguaje del alma, aquel que transmite la profundidad del sentimiento, fenómeno poco visto cuando se trata de portugués del Uruguay, que ha sido usado por los diferentes poetas para referir a situaciones sociales y culturales, como también en representatividad del pueblo o de voces que hacen referencia al pueblo. Como manifestación lírica, el portuñol es raro.

La soledá pode seuma caye de yuva i vento.
Mas no puede ser toda la caye
toda la yuvia
todo los viento.
(Severo 2013: 39)

El título del libro, al contrario de su libro anterior y del Rompidioma de Chito deMello, expone una frase en español que se verá corroborada en el interior del mismo, en portuñol:
Na frontera
a yente se vai con el remolino,
corpo ventoso,
panadero impurrado
por u viento de nadies.
(Severo 2013: 20)

Esta elección del título en español puede responder a una demanda relacionada con la recepción del libro por parte de un público montevideano. No hay un afán de reivindicación, pero sí una necesidad de expresión que busca la mejor forma para concretarse y conectarse con el lector.


Otra circunstancia lingüística que diferencia Severo de De Mello es, en el caso del primero, la imposibilidad de ser lo que se quiere en la frontera. En Rompidioma la realidad es eso y el yo poemático del libro la reconoce y se apropia como una forma de construir un universo cultural de identidad fronteriza. En Viento de Nadie, el yo lírico se determina como un ser que no logra desarrollarse como hubiese deseado:

Me gustaría tener nome de agua.
Mas mi madre quiso
que meu nome fose de tierra.
Palabra seca que se parte
eim letras de balastro.
Mi madre talvés quiso me salvar das agua
que transforman julio num inferno
i soñó meu nome de piedra.
Nombre de agua sería lindo
mas nestas tierra
um noum elije quien quiere ser.
(Severo 2013: 28).

También, a diferencia de De Mello, el portuñol se introduce en el discurso poético sin ningún elemento que lo resalte; forma parte del discurrir lírico, construye el pensamiento poético y determina una forma de ver al mundo que se basa en el detenimiento sobre las cosas y su resignificación en otro código. Para terminar, la escritura en portuñol de Fabián Severo, en el pasaje de Noite nu Norte (2010) a Viento de Nadie (2013), se ha ido conformando en una suerte de “estandarzación” del dialecto literario en formas más concretas de elaborar la sintaxis y la morfología fronteriza. Veamos algunos casos: 1.) Supresión total de la “h” (muda) y de la “z”:

Nada cambió pur aquí.
Desde que sinventó el ombre
las caye siguen intrando nas casa.
(Severo 2013: 21)

2)La “y” es utilizada solamente en su función consonante, siendo la “i” la que adopte la función de conjunción copulativa:

Si um ya istá solo casi toda la vida
noum presisa que u sol apague la caye
i deye ese vasío.
Tudo simbarra de a poco
i um se sinte como si yoviera.
U frío queima las mano,
abranda us oso
insuya la alma.
(Severo 2013: 17)

3) También, como en el dialecto de De Mello, se perciben uniones de palabras:

Ditardisiña um sinte
que toda a tristesa du mundo
anda atrás de nos.
(Severo 2013: 18)

Si u mar disimbocara nu meu río
a agua bayando prarriba
levando us pes de color 
pra tras du Matadero
pra ingordá taraira com achuras
que asvés la jente noum come.
U mar salando us canto rodado
onde as veia dagua duermen para sempre.
Neste río,
asvés,
tambéin se sueña.
(Severo 2013: 23)

4) En lo que respecta a la frase nominal, se destaca la simplificación de las marcas del plural, igual que en De Mello:


Miro mis mano
tenasa triste de no tener.
Miro meus pe
bastón froyo de no adiantar.
Miro meus día
camiño terra na serrasón.
(Severo 2013: 24)

FRAGMENTO DE “Portugués del Uruguay y literatura. Las formas de la escritura en Chito de Mello y Fabián Severo”. Alejandra Rivero.